Por qué usar el Explorer
Viñeta de Interneteo y Aparatuquis, nuevo blog de Mauro Entrialgo.
un blog, o eso creo
Viñeta de Interneteo y Aparatuquis, nuevo blog de Mauro Entrialgo.
Traducción un poco libre:
— ¡FRIKIS!
— ¿Has visto? No puedo creer que haya alguien que coja el coche a las 5 de la mañana sólo para salir y llamarnos frikis, cuando claramente somos geeks.
— Claro como el agua.
Va de cómics estos días. Traducido por mí del original en inglés.
Ha llegado hasta mí esta escalofriante imagen, en la que se muestra un increíble y espectacular accidente de F1. Absténganse remilgados.
¿Qué significan realmente esas cuatro temidas letras? Lo podemos ver aquí.
Hace unas semanas, muchos de los abonados de Telefónica, si no todos, recibían una carta en la que se les informaba de que sus datos iban a ser incorporados a un fichero que se utilizaría para enviar publicidad a saco. Si el cliente no estaba de acuerdo, debía enviar una carta informando de ello; de otra forma, si antes de un mes no se obtenía respuesta, entenderían que se estaba de acuerdo. ¿No es un poco chapucero?
Acerca de ello escribe Arturo Pérez-Reverte en El Semanal de esta semana, valga la redundancia:
Pues no, Telefónica de mis narices. No te doy el consentimiento. Me niego a que se traten mis datos para promocionar productos y servicios de empresas distintas a Telefónica de España. ¿Está claro? Lee mis labios, anda. No. Nein. Niet. Nones. Nasti de plasti. Negativo. Es más: los productos y servicios de empresas distintas a ti, e incluso los productos y servicios directamente vinculados contigo, me importan un carajo. ¿Capisci? Así que, por mí, como si promocionas a tu prima en una esquina.
También habla de las maravillas del 1004 y similares, aunque no relacionadas con el tema que nos ocupa, pero considero oportuno citar aquí:
También sé, Telefónica de mis partes nobles, que cuando antes uno necesitaba el número de teléfono [...] marcaba el 003, que todos nos sabíamos de memoria. Entonces se ponía una señorita encantadora que decía: Telefónica, dígame, y luego te preguntaba por la familia, y al cabo te buscaba el número. [...] Y listo. Ahora, [...] hay que llamar primero a un amigo que sepa el número de teléfono de alguna empresa subcontratada que tenga servicio de información telefónica, marcarlo, y previo pago de su importe te sale una señora o un caballero a los que tienes que preguntarles el número de información de Telefónica. Y cuando al fin marcas el puto número, lo que sale es una pava enlatada que te dice: «Nuestros asesores están ocupados» –por cierto, no sé qué hace un asesor ocupándose allí– y tras esperar un rato, al fin asoman el asesor o la asesora que, antes de asesorarte, te piden el número de teléfono y la filiación completa. [...] De vez en cuando me llama uno de tus asesores para asesorarme insistente, recomendando la instalación de una línea ADSL de ésas. Y cuando le digo vale, de acuerdo, y llamo a donde me asesora que llame, otro asesor me dice que no me la pueden poner porque esa clase de línea aún no la han instalado en la zona donde vivo. Y que ya me asesorarán más adelante.
Un foro para opinar sobre el tema, en Spanishare.
Primero Phoenix, luego Firebird y ahora Firefox. ¿Será la definitiva? Los creadores del bicho indican que sí. Ya veremos.
Mientras, podemos crear nuestro propio Fire-algo: Firedog, Firecat, Firecow, Firesupercalifragilísticoespialidoso… Sólo tenemos que bajarnos la extensión que aquí os presento.
Firesomething es una pequeña extensión para Firebird/Firefox que nos permitirá mutar al zorro de fuego en el animal que queramos. ¿La cabra de fuego, quizá? ¿El castor, el escarabajo pelotero, la morsa, la mula, el oso polar… de fuego? Totalmente inútil, pero curioso.